"The founders of Toyota drew heavily on the work of W. Edwards Deming and the writings of Henry Ford. When they came to the United States to observe the assembly line and mass production that had made Ford rich, they were unimpressed.

While shopping in a supermarket they observed the simple idea of an automatic drink resupplier; when the customer wants a drink, he takes one, and another replaces it." -- Wikipedia - "The Toyota Production System"
o en traducción libre:
"Los fundadores de Toyota se apoyaron en el trabajo de Deming y en los escritos de Henry Ford. Cuando fueron a los Estados Unidos a observar la cadena de montaje de producción en masa que había hecho rico a Ford, no les impresionó.

Cuando hacían las compras en un supermercado observaron la sencilla idea de una máquina de vending;
cuando un cliente quiere una bebida, la coge y otra la reemplaza."

Mantengo una relación de amor/odio respecto a con las redes sociales en general.
Hace un tiempo, las veía como una pérdida de tiempo, algo más orientado al ocio, sin utilidades en mi día a día.

Empecé jugando con Twitter por curiosidad, sin verle demasiado sentido en el fondo, e incluso con ideas peregrinas (usarlo como block de notas desde el movil, y es que entonces parecía que Twitter era algo "para el movil").

Y poco a poco he ido encontrándole virtudes y enganchándome, así que vamos a comentarlas:

Virtudes de twitter (alguno dirá que son defectos):

  • Inmediatez: Si estoy conectado, desde el movil o desde el desktop, es tan inmediato como lo puede ser el messenger, gmail, o el canal de IM que sea (cuando no falla por problemas de escala, pero eso últimamente ha mejorado)
  • Asíncrono: Aunque puedes "conversar" con twitter, no es un IM. Puedes abrir el movil, mirar tu feed de tweets, contestar a alguno, republicar otros para que lo vean los tuyos. Pero no se espera que "chatee" via twitter, si necesitamos algo más complejo abriremos otro canal.
  • Austero: Son 140 caracteres. Haciendo de la necesidad virtud, uno aprende pronto a decir sólo lo que debería decir, y nada más.
Comparado con el blog, me permite compartir pensamientos, links, reflexiones rápidas, de una manera muy ágil. Lógicamente, no me permite expresarme al máximo, pero eso me ahorra tiempo porque deja mi blog para cuando realmente tengo algo más desarrollado que decir.

Comparado con el messenger, me ahorra convenciones sociales heredadas de la conversación telefónica y de la presencial: "¿Hola, cómo estás?" "¿bien y tú?", "¿todo bien por allí?", "por cierto...", "espera que estoy al teléfono", "ya he vuelto!"... En twitter me limito a la esencia de la comunicación, y si respondo, será sólo si tengo algo que aportar (y decidiré si en abierto, o en privado).

Comparado con el correo... puffff, es que el correo es cada vez peor. Gana en persistencia, pero cometemos tales abusos con él... dejémoslo para comunicaciones más formales, con información a contrastar/consultar, contenido más estructurado... (la guerra de los attachments es otra)

Comparado con el lector de feeds
... me da inmediatez, las noticias comentarios, rumores, llegan "fresquitas", a veces sin terminar de madurar, me aporta "pistas" de lo que más tarde me encontraré en esos blogs de ahí fuera.

Defectos achacables a twitter (aunque siempre hay quien los convertirá en virtudes):
  • Indiscriminado: O bien publico algo para todos mis followers, o bien envío mensajes privados directos. Normalmente NO elijo a los destinatarios de mi mensaje (como en un blog).
  • Desorganizado: Revisar una conversación de hace tiempo (tweet, reply, reply...) puede hacerse imposible, aunque existen herramientas externas que van llenando esa necesidad poco a poco.
  • Limitado(r): Prácticamente nadie (aunque el 80% de las estadísticas son falsas) lo usa ya via SMS, así que un poco más de espacio de texto podria venir bien... aunque arriesgaríamos algunas de sus virtudes, cuidado!
En general, twitter ha independizado al SMS de las redes de telefonía y ese es su éxito.
Sus limitaciones son en cierto modo sus virtudes, y suponen la principal razón de su éxito.
Una demostración de cómo, a menudo, menos es más.