El miércoles a las 9 de la mañana mi router (ver aquí) murió. Sólo que yo no lo sabía.
Llegué a casa sobre las 20:00 de la tarde, y ví que la conexión no iba.
La gestión funcionaba, el wireless estaba ok, pero el ADSL se empeñaba en informar de un sospechoso “Physical Down”.
Revisión de cables, cambio de toma… todo igual. “Physical Down”.
Llamada a Terra (“ahora somos Telefónica”).
Apertura de incidencia.
A dormir.