En el blog Salmón, un nuevo golpe a nuestro ego económico.
Resulta que esta poderosa economía que pretendía incluso entrar en el G8 no hace tanto, es la número 29 del mundo en competitividad, y la 13 de Europa por detrás de Estonia.

Pero seguimos preocupándonos por abaratar el coste de hoy en lugar de incentivar la productividad de mañana…
Quizás haya que pensar en emigrar… ¿qué idioma se habla en Estonia?

El informe en cuestión,
aquí.