Chemalo (y otros) hablan a menudo de “la nube”, proverbial almacén online de todos nuestros datos y pronto único soporte físico de nuestros “tangibles electrónicos” (no se si el término es mío, ni siquiera si es apropiado)
Siempre he pensado que esto debería causar un cambio radical en nuestra civilización, pero quizás no es para tanto. Al fin y al cabo, algo tan básico como nuestro dinero está mayoritariamente en otra “nube” vecina, y aún no se ha terminado el mundo.
Pero bueno, volviendo al tema: Desde hoy, mi biblioteca de música está “en la nube”. Hace un par de años me compre un tochodisco para almacenar pelis, música, esas cosas… películas veo pocas, pero música sí que escucho, y estoy algo harto de saturar mis pendrives con ella. Pero siempre te queda la duda… ¿hago backup? ¿no lo hago? ¿Y si se rompe?
Así que he contratado el servicio S3 de Amazon, he instalado JungleDisk, y he apuntado mi librería de iTunes allí.
JungleDisk se puede lanzar desde el pendrive, con la caché apuntando al temporal del ordenador en el que esté, así que tengo acceso desde cualquier lugar donde esté a mi nuevo servidor de ficheros online.
A ver qué tal!