Al hilo del taller de “Niels Pflaeging” de hoy, adaptado y rescatado de un viejo email, esto es un texto de Tom Peters para todos esos que “es que en mi empresa eso no se puede hacer”.

[WARNING: Esto no es cambio organizacional, eso es otra cosa. Es sólo para animar a que la estructura formal no nos acogote, nunca]

“Ten una idea surrealista.
Compartela con un par de buenos amigos.
Púlela un poco (rápidamente).
Véndela un poco más, púlela un poco más.
Busca en tus contactos una lista de tipos a los que podría interesar el cambio.
Escoge a un par que tenga posibilidades.
Decídete por uno. Pruébale. Ya tienes un complice.
Esboza un plan burdo.
Avanza. Ahora!
Aprende rápido (con pequeñas pérdidas), consigue pequeños éxitos.
Ajusta, ajusta, ajusta.
Recluta a alguien más en segunda ronda.
Consigue un montón de pequeños triunfos (y aprende de todas tus pequeñas pérdidas).
Ajusta, ajusta, ajusta.
Deja que el rumor de tus pequeños éxitos vaya corriendo por ahí.
Prepara demos pequelas para capas superiores (pueden ser en la máquina de café!)



Haz que la red de Cómplices Conversos ponga en marcha una propuesta en Serio “a través de la cadena de mando”.


Sigue, sigue, vuelve a empezar!!”