Hoy he ido a una tienda/estudio de fotografías ha sacar unas fotos a mi hijo en las que a poder ser no saliera muy movido, para regalar a abuelas y demás familia.

Las fotos OK, el fotógrafo OK. La selección de fotos, “online” sobre un PC con Windows XP mejorable pero suficiente (cómo ha cambiado el tema).

La sorpresa ha venido al decirle al hombre que me copiara a mi pendrive las fotos.

“No puedo hacer eso.”
“No puedo hacer eso.”
“Porque si te lo doy, te puedes llevar las fotos a cualquier otro sitio y hacer copias allí.”
[Sin respuesta]
“Las fotos las destruyo”.
“Las fotos las destruyo cuando yo quiero.” (increíble)
  • Todo el mundo parece poder hacerlo (aunque yo no he conseguido fotos como las que nos han hecho hoy).

  • Pocos valoran a los que realmente lo saben hacer bien (y así, el fotógrafo “regala” su arte y cobra el envoltorio)