Asistir a una Conferencia Agile-Spain es siempre muy especial para mí.
Llevo implicado en este embolado desde el principio y, como muchos otros, año tras año me he dejado en este esfuerzo una parte de mí, para luego, año tras año recibir una inmensa gratificación al celebrarse el evento.

Pero este año, si cabe, era *más* especial.

Este año, por primera vez, no he tenido ninguna relación, ni siquiera de apoyo logístico, con la Conferencia ni con la Junta de la Asociación Agile-Spain. Así que por primera vez podía acercarme a ella en el doble rol de asistente y ponente, pero sin ninguna responsabilidad organizativa ni de soporte.

¿Se vería igual de bien la conferencia desde esa perspectiva? ¿Estaba mi visión de los anteriores eventos sesgada por el *amor de padre*?

La respuesta, la daré en breve, es que ha sido la mejor Conferencia Agile-Spain en la que he estado hasta el momento.

El nivel de las sesiones a las que asistí ha sido grande, y las charlas rápidas previas a las sesiones han multiplicado el valor que obteníamos del tiempo invertido. Ejemplo; escuchar a Angel Díaz-Maroto darle caña al Lean en 10 minutos justo antes de que Diego Cenzano abra su retrospectiva de evolución organizativa, hace que estés deseando que el ritmo siga, que no hace falta descansar.

Pero es que los ‘descansos’, el 'networking’, ha sido e
spectacular.

Cada círculo al que me he acercado tenía cosas interesante. Las preguntas en las charlas iban a veces como cargas de profundidad, las reflexiones en los descansos estaban cargadas de sentido común, y en cierta manera se dejaba sentir una responsabilidad en todo.
Una cierta carga, pesada pero llevada con orgullo, de que tenemos que cambiar las cosas, continuamente, y para bien.
La sensación que me queda es que la Comunidad ha/hemos madurado enormemente.

Me encantó algo que me dijo A
gustín Cuenca mientras le dábamos al jamón entre sesión y sesión: “Me está sorprendiendo muy gratamente esto. Si yo pensaba que aquí os juntabais a discutir sobre si el post-it tiene que ser de 7 o de 10 cm…��� (bueno, seguro que Agustín lo dijo a su manera, y con alguna palabra más explosiva, pero la esencia fue esta)

Fotaco que me sacó @CarlosTheSailor desde la audiencia durante la charla “Bielsa…”, para que veáis la altura a la que estaba el ponente.

Foto de @cramtirolf de la charla rápida “Sesgo de confirmación…”. Esta sala me pareció adecuada para una lightning, porque permitía ver a la audiencia de cerca, pero quizás era algo más incómoda para las sesiones largas.