Vía Sillicon Alley Insider me encuentro una tabla que demuestra que la Ley de Moore era bastante prudente.

El post compara tres generaciones de productos Apple, y sus prestaciones hardware, produciendo una sensación de vértigo:


Mi reflexión sin embargo va por otro lado. Con esa capacidad hardware a nuestra disposición… ¿no hay algo enfermizo en todo el sistema software actual, desde el Sistema Operativo hasta la última aplicación, para que no hayamos mejorado tan sustancialmente las prestaciones?
Es decir; ¿qué hacemos ahora con los ordenadores que no hiciéramos hace 30 años?

En el fondo - en el fondo - creo que no. El exceso de potencia se va en las preciosas ventanas de mi OSX, en la estética de Vista, en el antivirus que machaca los portátiles de mis amigos - yo no uso desde hace años - en los innumerables procesos que no sabemos lo que son… en fin…

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